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Embarazo (y bebés) con animales en casa

Publicado 26 de abril de 2012 por mamirockera

Adoro a los animales desde que era muy pequeña. Cuando tenía tres años mi madre adoptó una gatita siamesa (se llamaba Sandy) que vivió con nosotros dieciocho años (imagínate, toda mi vida!) . Cuando mi chico y yo nos fuimos a vivir juntos me entró tal locura que muchos de mis amigos me avisaron que de podía estar sufriendo el “síndrome de Noé”, obviamente no era el caso, llegué a tener cuatro cobayas, un conejo, un hamster (todos bien atendidos y en una habitación exclusiva para ellos), una serpiente, varios pájaros (estos son más de mi chico) y tres gatas.

Cuando me quedé embarazada muchos de mis pequeños me habían dejado (mi hamster Cascarilla, dos de mis cobayas Jose Carlos y Kobayashi, mi conejo Frambueso y mis pájaros Aura, Hermes, Orfeo, Eurídice, Yangus y Odín). Pero seguía teniendo a las más polémicas: MIS GATAS.

Mucha gente me decía:”¿y no de vas a deshacer de los gatos?“,  “los gatos transmiten  enfermedades al feto“, “los gatos son animales muy celosos y traicioneros” y mi favorita “el aliento del gato es ponzoñoso y maligno“. Con esta última no pude hacer otra cosa que reírme a carcajadas.

Empezaré desmintiendo la más obvia: El aliento del gato es ponzoñoso y maligno.  Bueno, todavía existen personas retrogradas que piensan que el gato es un animal maligno y demoníaco, supongo que son ideas inculcadas por la religión judeo-cristiana para desprestigiar el misticismo y divinidad del gato en las religiones más antiguas (como la egipcia, escandinava, india y en algunas culturas de América del sur). Ni que decir que eran los acompañantes de las brujas en sus aquelarres de adoración al diablo!

Segunda afirmación: los gatos transmiten  enfermedades al feto“. Vamos a ver, siendo como soy: una persona con estudios de veterinaria, conozco la existencia del toxoplasma gondiiparásito que causa la toxoplasmosis.  Y también sé que si tus gatos están desparasitados, vacunados, viven dentro de casa y comen pienso o comida especializada para gatos el riesgo de contraer esta enfermedad a través de ellos es nulo. Pero si tu gato es de los que le gusta salir “de marcha” o caza algún animalillo de vez en cuando sólo deberías tener cuidado con sus heces: puedes limpiarlas con guantes y mascarilla o pedirle a tu pareja que lo haga.

En cuanto a los celos, con el permiso de su autora, tomo prestada esta explicación de su web Terapia Felina:

Problemas de comportamiento del gato cuando nace el bebé

Generalmente estos problemas de comportamiento pueden consistir en que el gato orina o defeca fuera de su arenero (estrés), o algún tipo de agresión (estrés). Este estrés normalmente es causado por el propio propietario del gato, consciente o inconscientemente. Por ejemplo, para el gato es muy importante su territorio y olor, si empezamos a cerrarle puertas (la habitación del bebé llena de muebles nuevos sin feromonas de tu gato), puede ocasionar que tu gato se sienta estresado al no poder marcar con sus feromonas esa zona ni explorarla, para tener su territorio perfectamente controlado, uno de las actividades principales de ser gato. Las feromonas de gato son inocuas, no huelen, no se palpan, no están llenas de microbios ni nada parecido, son únicamente para uso personal del gato. Y el gato necesita impregnar con este olor, su propio olor, todo lo que le rodea para sentirse tranquilo y agusto. De lo contrario, puede sentirse estresado y presentar problemas de conducta.

Otro ejemplo, cambio de hábitos por nuestra parte. De jugar mucho con el gato, tener rutinas diarias con él, a olvidarnos por completo de él. Los gatos no tienen celos, ni envidia, ni odio (todo eso es humano), pero lo que nota es que sus rutinas se han roto y es un animal muy rutinario. Cuando estés embarazada, puedes ir creándole otras rutinas a unas horas en las que creas que cuando tu bebé haya nacido, puedas dedicárselas al gato.

Otro gran fallo grave consiste en regañar al gato por cosas que jamás le habíamos regañado. Cuando se tiene un bebé tendemos a ser sobreprotectores, y ahora regañamos al gato hasta por subirse al sofá cuando siempre ha dormido ahí. Seamos coherentes por favor. Esto es lo que el gato nota y esto es lo que causa problemas de conducta.

Resumiendo, si tienes a los animales cuidados y con higiene pueden convivir perfectamente con tu bebé puede que incluso lleguen a ser los primeros amigos de tu hijo/a. Y respondiendo a la pregunta “¿y no de vas a deshacer de los gatos?“: NO. Se han realizado varios estudios que demuestran que los niños que crecen en compañía de animales desarrollan antes (y más profundamente) la empatía. A parte de crecer más felices, también está demostrado que el contacto temprano con animales previene notablemente las alergias (casualmente hoy en día hay muchos más alérgicos que el siglo pasado).

Agradezco a Laura de Terapia Felina por dejar que cite uno de sus artículos en mi blog.

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