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Por qué no hay que aplicar el método Estivill

Publicado 27 de junio de 2012 por mamirockera

No todo el mundo sabe que lo que ha hecho este pediatra es copiarse un método ideado por el estadounidense Ferber, que consiste en aumentar progresivamente el tiempo que se deja llorar al bebé en la cuna por las noches, hasta que deja de llorar del todo (total, nadie va a acudir). De manera que Estivill no ha hecho nada original.

¿Y funciona? Pues sí: los niños acaban durmiendo. Con este argumento, los padres que defienden el método justifican su decisión. Pero, en la crianza (y en la vida), el fin nunca justifica los medios.

Estas son algunas de las razones por las que no hay que aplicar el Estivill:

  1. Los niños no llegan a dormir como los adultos hasta cumplidos los 6 años. Es decir, hasta esa edad, los despertares nocturnos son normales. No hay nada de malo en un bebé que se despierta por las noches. El problema lo tienes tú, no tu bebé.
  2. Tú sabes que tu bebé está perfectamente a salvo en su cuna. Pero tu bebé no sabe que está a salvo. Para él, la mayor amenaza es no tenerte cerca. Gracias a este instinto, que está escrito en su código genético desde que existe la especie humana, es que hemos podido sobrevivir. Imagina a un bebé abandonado a su suerte en una pradera prehistórica, presa fácil de cualquier depredador. Sin el instinto de llorar al sentirse en peligro, y así alertar a su madre, sus minutos están contados. Tu bebé, en el siglo XXI, comparte el mismo código genético que ese bebé prehistórico. Para él, la amenaza de estar a oscuras, solo en una cuna, sigue siendo tan real como la del bebé expuesto a ser devorado por las fieras.
  3. Los bebés no piden lo que no necesitan. No está tratando de manipularte, ni de salirse con la suya: eso lo hacemos los adultos. La necesidad de contacto para un bebé es tan importante y vital como la necesidad de alimento. Pretender que un bebé se quede tranquilito en su cuna sin chistar y que duerma toda la noche es un sinsentido. De acuerdo con Rosa Jové, sólo un 10 o un 15% de los bebés son capaces de dormir 10 o 12 horas de un tirón a la edad de 7 meses.
  4. Un bebé espera ser atendido cuando llora. Si nadie acude, comprenderá que de nada sirve hacerlo, que él no es importante: que no es amadoY arrastrará este condicionamiento (y la consecuente falta de autoestima) hasta la vida adulta. Aprenderá que no vale la pena luchar, que la batalla está perdida de antemano. Lamentablemente, son demasiados los adultos hoy en día que ven la vida de esta forma. Y esto es algo trágico.
  5. Un niño es un ser humano y merece el mismo respeto que un adulto. Esto incluye el respeto a sus propios procesos naturales. ¿Le negarías atención a un adulto que sufre, sólo para que «aprenda»?
  6. Un niño que siente miedo y cuyo llanto no es atendido, segrega adrenalina y otras sustancias que hacen que en todo su organismo se active un estado de alerta (igual que te ocurre a ti en situaciones de peligro). Llega un momento en que la amígdala, una parte del cerebro emocional, se colapsa. Entonces el organismo empieza a segregar nuevas sustancias (endorfinas, serotonina) para combatir ese estado de alerta, pues no se puede mantener por demasiado tiempo. Es entonces cuando el niño, drogado por su propio organismo, se duerme. ¿Ha aprendido a dormir? No. Se ha autodrogado (Dormir sin Lágrimas, Rosa Jové). En esto es que se basa el Estivill. Cuanto más pequeño es el niño, mayor es el estado de shock al que se le somete.
  7. Una exposición prolongada a la adrenalina y otras hormonas del estrés trae muchas secuelas negativas, como el daño de células cerebrales y una «desregulación duradera de la bioquímica cerebral» (Jové),  con consecuencias como depresión, trastornos del apego, indefensión aprendida, ansiedad, hiperactividad…
  8. Si no te hubiesen convencido de que el método Estivill es sano, no lo harías. No conozco una sola madre que no haya tenido la más mínima duda de estar haciendo lo correcto al escuchar llorar a su bebé y no acudir. Pon la mano en tu corazón y pregúntate si realmente quieres hacer esto. ¿A que no? ¿A que todo tu cuerpo te está pidiendo que acudas de inmediato y cojas en brazos a tu hijo, y le cantes y arrulles hasta que este dormido? Pues eso es exactamente lo que tienes que hacer, lo que la naturaleza te ha programado para que hagas. ¿Por qué vas a dar más crédito a un médico que le pone su nombre a un método que inventó otro que a tu propio corazón? ¿Quién es quién para decirte que es malo coger a tu hijo y cantarle?
  9. Existen otras alternativas. Si tu bebé se despierta cada hora y media (como lo hacía el mío), si estás agotada y no puedes más, existen formas respetuosas de ayudar a tu bebé a conciliar el sueño más rápidamente, y a volver a dormirse sin ayuda cuando se despierte por la noche. Te recomiendo el libro Felices Sueños de Elizabeth Pantley, que puedes conseguir en Amazon entrando aquí. A mí me cambió la vida, y sin derramar ni una sola lágrima. Ninguno de los dos.

Gracias a Nace una mamá

29 de junio, Día Mundial del Sueño Feliz!

Publicado 22 de junio de 2012 por mamirockera
La blogosfera maternal y paternal ha creado una iniciativa para que todos compartamos nuestras experiencias de sueño feliz con nuestros hijos.
Se ha creado un grupo en Facebook, llamado Día Mundial del Sueño Feliz, y también un evento ,donde se explica cuál es la iniciativa.
Se trata de realizar una acción de choque el próximo 29 de junio en las redes sociales.
Queremos que el hashtag #desmontandoaEstivill se convierta en trend topic en Twitter y que blogs, páginas y perfiles de Facebook se llenen de mensajes a favor del Sueño Feliz.
Para ello, las acciones son las siguientes:
-Súmate al grupo de Facebook o al evento.
-Si eres bloguera o bloguero, anuncia ya este evento en tu blog. Especifica que el hashtag #desmontandoaEstivill solo hay que usarlo el día 29 en Twitter. Haz un post ahora anunciándolo y publica otro post el 29 contando tu experiencia de sueño feliz. 

-El día 29 (y nunca antes) comparte todos los artículos, citas, testimonios que quieras sobre sueño feliz acompañando a tu hijo, a través de tu perfil o tu página de Facebook, y a través de Twitter.
-El día 29 (y nunca antes) tuitea y retuitea todas las razones que tienes para acompañar a tu hijo a dormir, todos los argumentos científicos que encuentres, todas las ideas que quieras, bajo el hashtag#desmontandoaEstivill. 



Si quieres material para sacar tus ideas y para compartir, aquí tienes unos cuantos artículos muy útiles: 
Desmontando a Estivill, por psiquiatra Ibone Olza
“La criatura que duerme sola es una novedad histórica”, por antropólogo James McKenna
Firmada por varios médicos, pedagogos y profesionales: Declaración sobre el llanto de los bebés
El método Estivill: el último eslabón de una larga cadena de doctrinas hostiles a la infancia, por psicoterapeuta Juan Campos
Estivill delira…, por Tenemos Tetas
Terapia para el Sr. Estivill, de Mente Libre
Hay que vencer al miedo, de Ser Mamás
Pediatría con sentido común… de Para el bebé
Sobre el “sentido común” de algunos de nuestros pediatras, de Reeducando a mamá
Mi carta al señor Estivill, el señor que vende malos sueños, de Mimos y Teta
Cómo no conciliar y no sentirse culpable por ello, de Bebebibobu
El 80% de los niños duerme en compañía, de Bebés y Más.
Artículos sobre sueño infantil y colecho, en Crianza Natural
Sobre el colecho, en El Arte de Criar
El sueño infantil, mitos y realidades, en Dormir sin llorar.
Por qué los niños se despiertan por la noche, de Carlos Glez, en Holistika
EDITO: (25/06/2012)

Recordad: el evento para twitter es el viernes día 29 de junio.

Como punto de partida teórico, todos deberíamos comenzar estudiándonos este artículo

IMPRESCINDIBLE:

“La criatura que duerme sola es una novedad histórica”, del antropólogo norteamericano James McKenna:

http://www.tenemostetas.com/2011/07/la-criatura-que-duerme-sola-es-una.html

El original en pdf aquí:  https://sites.google.com/site/rescatandotextos/o-1

Otros artículos y enlaces para estudiar, compartir, tuitear y retuitear. Podemos elegir frases y tuitearlas:

Ibone Olza: http://iboneolza.wordpress.com/2012/06/06/desmontando-a-estivill/ (que dio título al hashtag que usaremos)

Ibone Olza: El llanto de los bebés http://iboneolza.wordpress.com/2012/06/13/el-llanto-de-los-bebes/

Ibone Olza: Dormid con ellos (receta de psiquiatra infantil)

http://iboneolza.wordpress.com/2012/05/23/dormid-con-ellos-receta-de-psiquiatra-infantil/

-Reflexiones sobre el Método Estivill, por Rosa Jové

http://www.crianzanatural.com/art/art67.html

Firmada por varios médicos, pedagogos y profesionales: Declaración sobre el llanto de los bebés

http://www.durga.org.es/webdelparto/declaracin_sobrellanto_de_los_bebs.htm

El método Estivill: el último eslabón de una larga cadena de doctrinas hostiles a la infancia, por psicoterapeuta Juan Campos

http://www.tenemostetas.com/2012/02/el-metodo-estivill-el-ultimo-eslabon-de.html

Por qué no hay que aplicar el método Estivill, de Nace una mamá

http://naceunamama.com/600/por-que-no-hay-que-aplicar-el-metodo-estivill

Leslie Power Labbé, psicóloga clínica: El sueño de nuestros hijos y la intimidad de pareja

http://www.espaciocrianza.cl/wp/el-sueno-de-nuestros-hijos-y-la-intimidad-de-pareja-psicologa-clinica-leslie-power-en-tvn-conecta2/

Leslie Power Labbé y F. Montedonico, psicólogas: Sobre los métodos para enseñar a dormir a los niños

http://www.espaciocrianza.cl/wp/sobre-los-metodos-para-ensenar-a-dormir-a-los-ninos/

Ramón Soler:  – Bebés y métodos conductistas de aprendizaje (I): la semilla de la violencia

http://www.mentelibre.es/?p=881

– Bebés y métodos conductistas de aprendizaje (II): Violencia permitida

http://www.mentelibre.es/?p=925

– Terapia para el Sr. Estivill. http://www.mentelibre.es/?p=1304

– El colecho reactivo, la nueva sandez del amigo de Estivill.

http://www.mentelibre.es/?p=1601

Estivill delira…, por Tenemos Tetas

http://www.tenemostetas.com/2011/10/estivill-delira.html

Hay que vencer al miedo, de Ser Mamás

http://www.sermamas.es/el-bebe/hay-que-vencer-al-miedo/

Pediatría con sentido común… de Para el bebé

http://www.paraelbebe.net/pediatria-con-sentido-comun-para-padres-y-madres-con-sentido-comun/

Sobre el “sentido común” de algunos de nuestros pediatras, de Reeducando a mamá

http://reeducandoamama.blogspot.com.es/2011/10/sobre-el-sentido-comun-de-algunos-de.html

Mi carta al señor Estivill, el señor que vende malos sueños, de Mimos y Teta

http://mimosytta.wordpress.com/2012/05/02/mi-carta-al-sr-estivill-el-senor-que-vende-suenos-malos-suenos/

El 80% de los niños duerme en compañía, de Bebés y Más.

http://www.bebesymas.com/ser-padres/ael-80-de-los-ninos-duerme-en-companiaa-rosa-jove

Artículos sobre sueño infantil y colecho, en Crianza Natural

http://www.crianzanatural.com/art/ixg2.html

Sobre el colecho, en El Arte de Criar

http://asociacioncriarte.blogspot.es/tags/Colecho/

El sueño infantil, mitos y realidades, en Dormir sin llorar.

http://dormirsinllorar.com/sueno_infantil.htm

Por qué los niños se despiertan por la noche, de Carlos Glez, en Holistika

http://www.holistika.net/infancia/crianza/por_que_los_ninos_se_despiertan_por_la_noche.asp

El método Maridill, por Dra. Pastelina

http://elmetodomaridill.blogspot.com.es/2012/05/el-metodo-maridill.html

Mi bebé no duerme, por Mamá dame teta http://mamadameteta-grephypedon.blogspot.com.es/2011/11/mi-bebe-no-duerme.html

Loca de atar, de en minúsculas

http://www.enminusculas.com/2012/06/loca-de-atar.html 

El sueño infantil y el bienestar de nuestros hijos

http://mamikoala.com/blog/2012/06/el-sueno-infantil-y-el-bienestar-de-nuestros-hijos/

EDUARDO ESTIVILL: “existen investigaciones muy serias sobre las mamás que están en contra de estas ideas y la mayoría presentan una psicopatología en su forma de ser”, por María Berrozpe, http://reeducandoamama.blogspot.com.es/2012/05/eduardo-estivill-existen.html

SOBRE LAS AGUDAS RESPUESTAS DEL DOCTOR ESTIVILL CUANDO SE LE PREGUNTA SOBRE EL COLECHO, Por María Berrozpe, http://reeducandoamama.blogspot.com.es/2012/02/sobre-las-agudas-respuestas-del-doctor.html

Crítica al libro “Duérmete, niño” del Dr. Estivill, de la Asociación Primal, http://www.primal.es/infancia/articulos/angel1.html

Yo sufrí las consecuencias del método Estivill, http://consecuenciasestivill.blogspot.com.es/2011/11/15-anos-despues-del-metodo-estivill.html

Perspectiva de una estudiante: Trastornos del sueño http://perspectivadeunaestudiante.blogspot.com.es/2012/02/trastornos-del-sueno.html 

 

El blog alternativo: Método Ferber, testimonio de unos padres arrepentidos http://www.elblogalternativo.com/2008/12/10/metodo-ferber-testimonio-de-unos-padres-arrepentidos

Amor Maternal: Métodos de adiestramiento del Sueño: http://www.amormaternal.com/2011/02/claire-verity-king-ferber-estivill.html

Lactando Amando: Duérmete, niño, duérmete ya, que viene Estivill y te dormirá http://lactandoamando.blogspot.com.es/2011/06/duermete-nino-duermete-ya-que-viene.html

Amor Maternal: Métodos de adiestramiento para el Sueño http://www.amormaternal.com/2011/02/claire-verity-king-ferber-estivill.html

Dormir sin Llorar, varios artículos:

http://www.dormirsinllorar.com/pq.html

Renacuajos: Consecuencias del método Estivill: http://tiendarenacuajos.blogspot.com.es/2012/06/dia-mundial-del-sueno-feliz.html

EN INGLES:  

ISIS ON LINE, Información para padres y profesionales sobre el sueño infantil. http://www.isisonline.org.uk/

El antropólogo Desmond Morris contra los “brutales” libros de cuidados para niños:  http://www.guardian.co.uk/society/2008/sep/07/children.family

Varios artículos de James McKenna sobre sueño infantil y colecho:  http://www.naturalchild.org/james_mckenna/

Consecuencias del método Estivill

Publicado 10 de mayo de 2012 por mamirockera

Parece que me estoy repitiendo un poco, pero es que me parece importante que la gente tome conciencia sobre la aplicación de métodos conductistas en niños y bebés y sus consecuencias.

Ayer publiqué el caso de una familia estadounidense y la aplicación del método Ferber, hoy me gustaría compartir la experiencia vivida y contada de primera mano de la que fue una niña de 8 años con “problemas para dormir” y de cómo el método Estivill la convirtió en una chica con problemas psicológicos grabes.

15 años después del método Estivill

A los 8 años yo era una niña con problemas para dormir, es cierto. Necesitaba una pequeña luz en la habitación y la puerta abierta. A menudo iba a la habitación de mis padres diciendo las clasicas palabras “no puedo dormir”. Mis padres que, como todos, no han nacido sabiendo ser los mejores padres del mundo, llegaron a considerar que, en principio, a los 8 años yo debería poder dormir sola sin pedir ayuda ni levantarme por las noches así que quisieron hablarlo con un médico experto en ese momento, un tal Estivill. Fuimos a su consulta y pareció que el método podria funcionar: “durante un mes, cierrenle la puerta a la niña, quitenle la luz y no permitan que les venga a visitar por la noche.” Cada semana que lograra dormir sin pedir “ayuda” recibiría un premio.
Pues bien. En mi casa mi padre era muy estricto conmigo y consideraba que yo les tomaba el pelo diciendo que no tenia sueño. Como si la preocupación de un niño fuera atormentar a sus padres cada noche e impedir que duerman. Claro, somos unos psicópatas, nos encanta ver sufrir a nuestros padres.
Total, al ver que en mi casa cuando pedia ayuda para dormir le parecía un estorbo a mi padre, quería demostrarle lo contrario portandome muy bien y recibir de sus manos cada semana una recompensa conforme era una buena niña y estaba orgulloso de mi. Necesitaba su aprobación.
Me obligué cada noche no tener miedo a la oscuridad ni a la soledad. Al principio me costó mucho, horas sin dormir con los ojos como platos… a veces caí a la tentación de levantarme, ir al salón y preguntar: “si vengo ahora vale?”. Sólo hacia eso cuando me sentía demasiado sola. Sabía que dirian “sí, sí vale, vuelve a la cama” pero para mi, verlos era más que suficiente para aguantar un ratito más tranquila en la cama.

Pasó un més. Lo hice muy bien. Tube un regalito casi todas las semanas. Eso sí, con un precio: cada noche me la pasaba llorando (sin hacer ruido, para que mis padres pensaran que lo estaba haciendo super bien) y poco a poco iba notando una sensación extraña en la barriga. Era como un vacio que no acababa de comprender, pero que dia tras dia cada vez le tenia más miedo. Tenia miedo a ir a la cama y tener esa sensación a la barriga, que a veces me subia a la cabeza, me costaba respirar y hasta me daban ganas de vomitar.
Evidentemente en casa no queria decir nada, porque estaban super contentos conmigo sabiendo que por fin dormia cada noche como un angelito, no les hacia ninguna visita y ¡Milagro! ¡dejé de tener pesadillas! Sísí, desde el método Estivill que por las mañanas ya no contaba si dormia bien o mal, si habia tenido pesadillas…. o si habia soñado algo bonito. No, dejé de contar mis sueños. Nisiquiera recuerdo si tenia sueños, pero lo que sí recuerdo es que dejé de hablar de las noches. Era algo que solo pensar me entraba esa cosa rara en el estómago. Fue un tabú para mi, no queria pensar en ello.

Al cabo de unos meses el miedo a la sensación del vacio en el estómago, taquicardia (que por aquel entonces ni me daba cuenta ya que no sabia qué era) y las ganas de vomitar iban avanzandose al acontecimiento de ir a la cama. Primero empezaron a la hora de la cena, luego cuando volvia con el autocar del colegio, más tarde en el patio de las 17:00 al cole, hasta que empezaba a tener esa sensación que ahora ya lo reconozco por su nombre: “ansiedad”, justo cuando terminaba de comer el almuerzo en el colegio.
Los dias para mi pasaron de pasarmelo pipa en el cole y levantarme a menudo por las noches porque no podia dormir a:

– me levantaba, contenta porque faltaba mucho para ir a dormir
– iba al cole, contenta porque faltaba mucho para ir a dormir
– patio de la mañana: contenta porque aun faltaba para ir a dormir
– almuerzo: bueno, llegava el punto medio del dia, ya faltaba la mitad de dia para ir a dormir. Empezaba a tener miedo que me viniera ansiedad porque desde hacia unos dias ya me venia después del almuerzo.
– tarde: no me concentraba en las clases. me costaba escuchar cuando tenia esa sensación en la barriga. a veces pedia ir al baño cuando me costaba respirar, pero no queria que nadie se enterara y se riera de mi así que decia que tenia pipí.
– la vuelta a casa: ansiedad total. dentro de poco iria a cenar y a la cama.
– cena…. ya casi que no hace falta contar nada más.

Por las noches dormia, sí. Porque pasaba un estrés tal durante todo el dia que estaba agotadísima a esas horas. Lloraba media hora o una hora si me apuras y caía rendida.

Al cabo de los años me acostumbré a la sensación y se me pasó la ansiedad…. menos cuando tenia que ir a dormir a casa de algun amigo o de colonias. La tranquilidad de que en casa, COMO MÍNIMO, sabia que mis padres estaban en la habitación de al lado, aunque no podia ir a verles, era algo que en casa de algun amigo no tenia. Tenia realmente pánico ir a dormir en una casa que no conocia sin mis padres en la habitación de al lado. Evitaba a toda costa que mis amigos me invitaran a dormir a sus casas y en las colonias simplemente lo pasaba fatal. Por las noches me levantaba y vomitaba en el baño sin que nadie se enterara, y si por casualidad alguien se enteraba le decia que me habia sentado mal la cena. Era algo que me habia acostumbrado. La gente ya sabia que me ponia enferma con facilidad. Era (hasta hace poco) una chica debilucha, que a la mínima que sentia que no me encontraba bien (a veces no sabia ver si era física o mentalmente) hacia cuentitis y me quedaba en casa. Era la forma de que mis padres me hicieran caso. Me encantaba quedarme en casa enferma. Incluso a veces alguno de mis padres se quedaba en casa para cuidar de mi. Y lo más fuerte de todo: esas noches me dejaban dormir con ellos. Eso era para mi la auténtica felicidad. No era de extrañar que me costara ir a clase sin poner alguna excusa para sentir el amor de mis padres. Pero bueno, era una niña responsable y sabia que no debía abusar. Eso sí, una vez al mes caia fijo! Era como un reloj. En casa se preocuparon porque vieron que una vez al mes, sin falta, me dolía la barriga, o tenia fiebre, o me dolía la cabeza… pensaron que dentro de poco tendría la menstruación. Pero no la tube hasta los 14. Un medico se sacó el conejo de la chistera diciendo que me habian encontrado una bactéria en el estómago llamada “helicobacter”. Yo me sentí contentíssima! Mis padres no se enteraron que hacía comedia y podia seguir “fingiendo encontrarme mal” una vez al més.

A los 14 años empecé a verme muy distinta a todos los demás chicos de mi edad. Envidiaba aquellos que iban de colonias en las vacaciones, parecía que se lo pasaban muy bien. Así que intenté superar mi miedo a dormir a casa de otra gente. Con una amiga de La Seu d’Urgell le dije que podía ir 4 dias a su casa. La Seu d’Urgell me encantaba (de hecho ahora mismo cuando acabe la universidad creo que iré a vivir allí) y era un buen sitio para sentirme relajada y disfrutar 4 dias.
La primera noche fue un desastre. Con 14 años, por dios, qué vergüenza sentia! Con 14 años llorando silenciosamente por el ansiedad. Gracias a dios, no vomité. Eso ya me habría acabado de hundir psicologicamente. Con 14 años y llorando como una niña pequeña porque mis padres no estaban a la habitación de al lado. Me daba asco a mi misma. ¿ Y cuando tuviera pareja? Ya me gustaba algun chico pero… a caso no podria ir nunca a dormir a su casa? Tendría vergüenza de tener una novia como yo! Una llorica!

El dia siguiente hice cuentitis (para variar) para que me vinieran a buscar mis padres. Llegué a Barcelona otra vez y me sentí como en casa. Pero esa noche pasó lo que más me temía. Volver a tener ansiedad en mi propia casa. Pasé una semana volviendo a los 8 años. Pero la diferencia es que entonces ya sabía que me pasaba: lo que yo tenia era ansiedad, era algo como estar loca, o algo así. La gente que tenia ansiedad iba a ver a loqueros. Pero seguramente la gente normal tenia andiedad por cosas normales, como que se haya muerto alguien de la família, yo que sé! No porque es hora de ir a dormir, ¡¡Por dios!!

Empecé a sentirme mal con mi misma. No soportaba tener miedo a dormir con 14 años, además, ¿eso no lo habia superado ya?

Cada semana que pasaba era peor. Un dia me asusté teniendo pensamientos suicidas y me puse a llorar en medio de una cena. Mi madre pareció reaccionar por primera vez y quiso hablar conmigo a solas. Le conté todo muerta de vergüenza y ella me abrazó. Las dos lloramos. Me confesó que desde que era pequeña ella me habia visto sufrir y habia tenido broncas muy fuertes con mi padre ya que ella quería educarme de otro modo. No cuento nada más acerca de mis padres porque no hace falta, aquí hablo solo de mis vivencias.

El hecho es que pedí ir a un Psicologo. Peor que entonces no podia estar.
En fin, la suerte quiso que me fuera a una psicóloga que no me ayudara nada. En fin… sí me ayudó. Me ayudó en mi introversión. Desde entonces fuí más segura de mi misma, no tenia tanto miedo de lo que pensara la gente y esas cosas… pero en cuanto a la ansiedad.. fatal.
El táctica era el siguiente: aprender métodos de relajación y por las noches provocarme el ansiedad y ponerlos en práctica.
Pues bien, relajarme era imposible. Cada dia pensaba más en el ansiedad y pasé de tener ansiedad cada noche a tener pensamiendos obsesivos y ansiedad cada noche.

Los pensamientos obsesivos consisten en imaginarte escenarios y “qué pasaría si fuera así?” Miraba el telenoticias y veía un hombre que se habia vuelto loco…
“¿jolin, qué pasaria si eso me sucediera a mi?… Pues no estás lejos de que te pase algo así.. estas yendo al psicólogo… Anda anda! Y si me pasa algo así!? Jolín, no puede ser! Ya tengo ansiedad otra vez!”

etc…

Decidí con mi madre dejar el psicólogo ya que estaba empeorando.
Pasó el peor més de mi vida. Recuerdo un dia en concreto: acababa de enterarme que la hermana de una amiga de mi colegio tenia miedo a salir de casa, es decir, a los sitios abiertos. Me sentí fatal por ella, me dije: “los hay que están peores, ves?” Así que me tranquilicé y llegué a casa. Me puse a ver una serie. Mis madre no llegava a casa hasta las 19:30. Mi padre acostumbraba a llegar a las 21:00 o más tarde.

Empecé a juguetear con lo de la hermana de mi amiga “jolin.. qué fuerte lo suyo, eso sí que es horrible. Fijate, es como si yo ahora no pudiera salir de casa porque tubiera miedo……….” Mal.

Llegó mi madre a las 19:30 y yo ya me habia descontrolado: “no te acerques! no me abraces! tengo miedo que me abraces!”
Gracias a dios no me hizo caso y me abrazó. Fue entonces cuando me di cuenta que debia para eso como fuera. Pero tenia miedo ir a un psicologo.. para qué? para que aun fuera peor?
La última alternativa eran los fármacos. Pero no sabia el porqué no acababa de creerme que aquello funcionara. “si hombre, te tomas una pastillita y como si no pasara nada, no? Si fuera así de facil la gente no tendria problemas”.

Pues bien. Funcionó.

Ese mismo dia mi madre se fue directa a Sabadell, donde yo acababa de empezar a ir hacia solo una semana con un medico muy reconocido que me habia propuesto la medicación. Le dió las recetas a mi madre y esta vino con taxi pitanto a casa.

Yo estaba hecha polvo. Estaba esperandola leyendo un libro para intentar evadir mi mente. Pero aún tenia en la cabeza todos esos pensamientos y cada vez iban a peor. No me quedaban lágrimas.

Me tomé la medicación adecuada y esperé. “lo ves? sigo igual” Al cabo de un cuarto de hora seguia leyendo el libro y me di cuenta que estaba siguiendo la história. Hacia unos minutos que ya no pensaba cosas raras. “no puede ser…” Me puse a prueba. Empecé a pensar otra vez esas cosas.. no podia creer que no tubiera ansiedad… milagro. No, no aparecía. Incluso las ideas que me imaginaba me empezaban a parecer un poco absurdas.

Increible. Hasta los 16 años no habia logrado tener la mente en paz.

Pasé así unos años más y empecé a reducir la medicación. Al principio no fue fácil ya que no queria ayuda de psicólogos. Reducia y tenia que volver a aumentar. Hasta hace un año. El medico me dijo que probara de ir a una psicologa que el me recomendaba. De prueba. Una sesión. Si no me gustaba no volvía.

Acepté. Y allí estoy aún. He logrado reducir casi toda la medicación, tengo pareja y estamos planeando irnos a vivir juntos. A menudo voy a su casa a dormir o a casa de amigos y me siento como la gente normal. Pero qué significa “normal”? Yo ya era normal, yo habia sido una niña normal, habia tenido unos problemas psicológicos normales teniendo en cuenta el desarrollo de los hechos. A cualquiera le habria podido pasar en mi situación.

Ahora que soy consciente de todo lo que he vivido reconozco que tengo una fortaleza que poca gente tiene, pero aun así siento que me han robado la infancia.

Sí, posiblemente mis padres afectaran. Es cierto. Pero os aseguro que ellos también lloran cuando se dan cuenta del error que hicieron. No se nace siendo padre. Pero sí se estudia para ser pediatra. Y si un método para dormir puede salir tan mal para algunos niños, por algo será.

Solo quiero compartir mi história para ayudar a todos esos padres primerizos que no saben como educar a su hijo si tiene problemas del sueño. Por favor, denle amor. Que se sienta protegido. Habrán noches que quizás durmais mal, sí, pero ése es un riesgo que debiais haber tenido en cuenta antes de embarcaros a tener un bebé.
Una família es aquella que está unida. Que ayuda a aquel que pide ayuda. Y no sufrais, poco a poco el niño va creciendo y se da cuenta que quizás ya va siendo hora no depender tanto de los padres. Empieza a sentir vergüenza a ir a ver a sus padres por la noche y se siente orgulloso de SER ÉL el que haya sido capaz de dejar de pedir ayuda.

En realidad no es un problema grave, dejadle que duerma unos diez minutos con vosotros y luego llevadle de nuevo a su cama. De éste pequeño gesto depende la felicidad de su hijo.

La culpa como carga (Testimonio de unos padres arrepentidos)

Publicado 9 de mayo de 2012 por mamirockera

Cada noche en el mundo millones de niños lloran desconsoladamente en sus cunas porque sus bienintencionados padres se han dejado convencer por falsos gurus de crianza y la inercia social para abandonar a la soledad a sus bebés y no consolarles en su sufrimiento.

El método Ferber es el verdadero método Estivill ya que fue creado 12 años antes y este último se limitó a copiarlo y divulgarlo en castellano.

Y aquí tenéis el testimonio de una familia estadounidense que lo aplicó con uno de sus hijos y las consecuencias.  Traducción del blog “the laundry line

LA CULPA COMO CARGA
Culpables, lo hicimos. Nos quedamos en la cama  una noche y dejamos a nuestro hijo de 8 meses llorando en la oscuridad. No teníamos planes de implementar el método Ferber. De hecho mi esposo y yo, ambos creíamos fuertemente que era cruel dejar a un niño en la oscuridad. Nos declaramos temporalmente como en estado de demencia o como auto defensa.

Todos han escuchado sobre el método Ferber. Con el que tu enseñas a tu hijo a dormir solo incrementando espacios de tiempo para consolarle cuando él llora. No le tocas o no le coges en brazos. Pero le haces saber que estas ahí. Es un programa de modificación de comportamiento que enseña a tu hijo a consolarse él solo. Nunca soñé que podría pasar por esto como experiencia propia.

Nosotros ciertamente no tuvimos la paciencia suficiente para mecer a nuestro segundo hijo cada noche como lo hicimos locamente con nuestra hija de ahora ya 7 años. La hora de irse a la cama fue una ardua tarea con ella- fue más complicado y delicado que robar secretos de estado-.

Después de cantar canción tras canción, debíamos llevarla suavemente hacia su cuna, meciéndola mientras verificábamos sus parpados palpitar. Debíamos bajarla cm a cm hasta que su cuerpo tocara el colchón. Muy lentamente debíamos retirar primero una mano luego la otra, dejando solo los dedos para mantener contacto. Luego cuidadosamente podíamos levantar el dedo deslizándolo mientras nos ibamos sigilosamente de la habitación. Con cualquier paso, los ojos podrían abrirse y exponer nuestro engaño y todo el proceso tendría que comenzar de nuevo.

Años más tarde, aun bostezamos pensando en el procedimiento. ¡Nos pusimos de acuerdo que nuestro segundo niño simplemente tendría que aprender a dormir!.

Convertirse en una familia Ferber es cuestión de oportunidad. Nuestro pequeño niño requirió mecerle, cantarle y llevarle en brazos desde el principio. Gradualmente llegó a ser un tirano, despertándonos hasta 10 veces por noche. Durante las vacaciones con la familia de mi esposo fue el colmo, debimos hacer turnos para mecerle y cantarle en nuestro diminuto cuarto, sabiendo que toda la familia se despertaba con cada grito, frecuente y escandaloso.

Volvimos del viaje y pensamos que ciertas cosas deberían mejorar una vez que todos estuviéramos durmiendo en nuestras camas. La primera noche en casa, a la 1 am después de la tercera vez que llamó despertándonos, en nuestro delirio de estar privados de sueño le dimos una oportunidad al doctor Ferber.

Fueran cerca de una hora de gritos y cuidadosas salidas y regresos programados y así sucesivamente hacia la cuna, pero todos finalmente dormimos esa noche. Después de dos noches de cada vez menos despertares frecuentes fuimos una familia Ferber.

Suena bastante simple, ¿no es cierto?.

Pero cuando te despiertas a las 3 am y sientes tu corazón roto por los múltiples gemidos ahogándose que son como cuchilladas y que tú sabes que deberían ser escuchadas, parece simplemente inhumano. Cuando caminas hacia la habitación y una cara roja de tanto gritar y cubierta de lágrimas y mocos, te confronta acusándote, tú simplemente quieres tener a tu hijo en tus brazos y calmar la situación con abrazos y susurros tranquilizantes.

Aunque el método Ferber funciona, tú no puedes evitar creer que si fueras mejor padre tendrías ganas de estar cantando y meciéndole toda la noche, o hacer un espacio en tu dormitorio, en tu cama para un pequeño cuerpecito extra.

Es como si nos diésemos una paliza a nosotros mismos, aun cuando descubrimos que el método funcionaba. Nada acerca de esto parece correcto – excepto por el hecho de que funcionó. Pronto pudimos poner a nuestro hijo en su cama y él pudo sobrellevar esto solo. Pero yo eché de menos estas ocasiones para mecerlo. Eché de menos su suave cabeza en mis brazos y la tranquila respiración contra mi piel.

Ahora “nuestra pequeña historia de éxito Ferber” va al fondo de las escaleras cada noche y pide para ir a cama. Si tratas de mecerlo o abrazarlo a la hora de acostarse se aleja retorciéndose, aun en medio de la noche, con un terrible frío. Él rehuye a ser mecido o cantado.

Le enseñamos a consolarse él solo, sin saber que estuvimos dejando escapar nuestra propia capacidad de hacer eso por él.

Reflexiones acerca del sueño infantil, por el Dr. Carlos Gonzalez

Publicado 8 de mayo de 2012 por mamirockera

Comentan en el famoso libro que nos ocupaba (Del Dr. Estivill) cómo los niños utilizan cualquier estrategia para llamar la atención, “que si tengo hambre, que si tengo sed, que si tengo miedo, que si enciende la luz…“. Yo estuve en una conferencia del Dr. Estivill que llegó a decir: “pues claro, si vuestro hijo os dijera: mamá para que me duerma tienes que bailar sevillanas“, ¿no bailarías sevillanas? Entonces yo pensé: hombre, y entonces, ¿cómo es que no quieren bailar sevillanas? ¿cómo es que no piden nada que desee, nada que quiera? No hay ningún niño que diga: “Mamá, cómprame una bicicleta y me duermo” o “mamá, si me das chocolate me duermo“. Incluso un niño que por la mañana ha estado llorando porque quería un caballito, porque quería ir a la feria, porque quería un helado, porque quería no sé qué, por la noche no te va a decir: “mamá, si mañana me compras el helado me voy a seguir durmiendo“.
Y si tú se lo dices a él, si le intentas comprar: “va, si no te despiertas más, mañana te compro el caballito, el helado, la play station,… lo que quieras“. Si le logras comer mucho el coco y si es un niño un poco mayor, porque el pequeño ni lo aceptará, es posible que intente hacer el esfuerzo, a ver si lo consigue, aunque no lo va a conseguir por mucho que le haga ilusión. Y todas las cosas que te pida, siempre tienen un factor en común, y es que tú tienes que ir a dárselo. Si el niño dice: “quiero agua, quiero agua, quiero agua,… un día tras otro” el día que tú cojas un vaso de agua y se lo dejes en la mesilla de noche, ese día no tiene sed. Entonces te dice que está oscuro que no sé qué no se cuántos. Le dejas una luz toda la noche en su habitación y entonces es contar un cuento. Le dejas un cassette contando un cuento y entonces ya no quiere cuento, quiere otra cosa. Lo único que quiere es que tú vayas. Entonces, ¿por qué pide agua, por qué pide cuento, por qué pide luz,…? Porque si pide lo que realmente quiere, es decir si dice: “mamá, ven“, no vas. Eres tú quien le está tomando el pelo a él. Los niños al nacer no saben hablar. ¿Cómo aprende un niño lo que es un gato? Pues porque cada vez que pasa un gato, tú le dices: “mira, un gato“.
Si cada vez que pasa un gato tú le dijeras: “mira, un perro” el niño te diría que es un perro. Cuando lo mismo que es tan fácil de ver para los objetos materiales, tú le dices: “esto es un despertador, estos es una cama, esto una silla, esto es un tenedor,…” sirve también para los conceptos inmateriales. ¿Cómo sabe el niño qué es pupa? Porque cuando el niño se cae, tú le dices: “ui, te has hecho pupa“. Cuando el niño pequeño te llama y no vas qué piensa: “me habré equivocado, esto no significa ven. Yo creía que decía ven pero habré dicho otra cosa porque no viene nadie“. Otro día prueba a decir “agua” y entonces vienes, “ah, ven se dice agua” porque diciendo agua viene. Eres tú quien está engañando al hijo, eres tú quien le está enseñando a pedir cosas que no necesita para nada. Probablemente muchos miedos infantiles se crean así. Es decir, el niño que no tiene suficiente ingenio para pedir agua o para pedir una cosa concreta, cómo a nuestra sociedad se nos enseña que es imposible que un niño normal llame a sus padres por la noche porque es de mala educación, nosotros le buscamos nuestra justificación. Cuando nuestro niño llame por la noche, en vez de decirle: “Qué pasa, te sentías sólo, me echabas de menos…” le decimos: “¿qué pasa? ¿tenías miedo?” y nuestro niño dice que sí, es que siempre dice que sí, claro. Pasa un gato y tú dices: “¿Qué es esto, un gato?” y te dice que sí, no te va a decir, “no, papá que esto no es un gato“. Claro que te dice que sí, piensa que tú se lo dices con buena intención. Entonces, él sabe que esa sensación que tiene se llama miedo. Más adelante sale en la película de la tele que hay un monstruo que se come a la gente, y tú le dices: “es una película de miedo“. Y entonces piensa: “ah, claro, mi padre lo que quería decirme es que hay un monstruo debajo de mi cama que se come a la gente“. Los niños que duermen con los padres o los niños que duermen en otro sitio pero los padres acuden sin poner ningún reparo, normalmente no tienen este tipo de miedos.
Y ¿dónde me he separado del hilo principal? Bueno, estábamos en que el niño era independiente, por eso se despierta un montón de veces, por eso te llama. Según ciertas teorías, el niño se despierta porque tú le has enseñado mal. Te hacen ver problemas de sueño o insomnio infantil por malos hábitos aprendidos. Esto se engarza un poco con las teorías conductistas. Conductismo es aquella que ponen una rata en una jaula y cada vez que aprieta la palanca le da un cacahuete. Entonces, la rata aprende a apretar la palanca. Y ciertamente, te dicen que lo mismo está ocurriendo con los niños, que como cada vez que llora o se despierta a media noche, tú vas, le estás enseñando a despertarse porque el hecho de ir tú es equivalente al cacahuete que se le da a la rata. Es un refuerzo positivo. Pero hay un problema con el modelo, es que si cada vez que la rata aprieta la palanca sale el cacahuete, la rata aprieta muchas veces la palanca, hasta que tiene suficientes cacahuetes.
Cuando la rata ya no tiene hambre, no aprieta la palanca. Y si a la rata, cada vez que aprieta le das un Euro, no te preocupes que no va a apretar la palanca. Ni por un euro, ni por un dólar, ni por un diamante, ni por un reloj de pulsera. La rata sólo aprieta la palanca si le das algo que exige. Nosotros sí que apretamos la palanca, o tornillos en la fábrica, o las teclas del ordenador a cambio de dinero, pero lo hacemos porque nosotros sabemos, y la rata no lo sabe, que con ese dinero podemos comprar comida y todo lo que queremos. Pero, si el dinero no serviría para comprar nada, si en vez de unos billetes muy monos de 50 y 100 euros te diesen unos cromos de futbolistas, nadie trabajaría. Trabajamos porque con eso obtenemos algo que necesitamos. Es decir, si tú crees que el ir los padres a ver al niño por la noche actúa como refuerzo positivo, es que estás admitiendo que el niño necesita que vayan los padres. El niño necesita que vayamos los padres tanto como la rata necesita comer. Entonces, suponiendo que de verdad fuera un proceso de aprendizaje en el que existe una conducta aprendida que es el despertarse por la noche y un refuerzo que es venir los padres, estamos admitiendo que ese refuerzo es algo que el niño necesita. Lo que dicen es: “pues no vayas y al dejar tú de ir, el niño dejará de despertarse“. Vale, eso es lo mismo que decir: “pues no le des comida a la rata y al dejarle de dar comida dejará de apretar la palanca“.
Es cierto que dejará de apretar la palanca pero se morirá de hambre. Entonces, si tú dejas de ir cuando tú niño llame, el niño dejará de llamarte, pero se está perdiendo algo. Morirse, morirse parece que no se mueren pero algo les tiene que pasar cuando está perdiendo algo que para él era tan importante como la comida para la rata.
Pero, eso sería admitiendo que de verdad fuera una conducta aprendida, pero es que no es una conducta aprendida, es que es una conducta innata. Es decir, a ver, lo que dicen es: “la tendencia normal, natural, espontánea del niño es dormir 10 horas seguidas, 11 horas seguidas, eso es lo normal, solamente aprende a despertarse cada 2 horas porque tú le acostumbras, porque acudes, no se qué no se cuántos..“. Pero al mismo tiempo te dicen: “para enseñarles a dormir toda la noche de un tirón, tienes que seguir este método, al pie de la letra, palabra por palabra, minuto a minuto sin saltarte ni uno durante días, semanas y meses. Si no, no va a funcionar y bajo ningún concepto ni ninguna circunstancia vuelvas atrás y vayas una noche a hacer compañía a tu hijo o te lo llevas a la cama contigo, porque entonces habrás perdido todo el trabajo realizado y será como volver a empezar“. Y entonces me digo yo: ¿qué método es este que lo que te sale espontáneamente que se supone que es dormir diez horas necesitas un libro para aprender a hacerlo y tienes que seguir al pie de la letra las instrucciones?. En cambio, lo que es aprendido, es tan fácil de enseñar, que cualquiera madre sin proponérselo ni siquiera, en un solo día se lo enseña a su hijo. Oye, si tan buenos profesores sois seguir con el repaso de matemáticas y tenéis unos genios. Si en un solo día habéis enseñado a vuestro hijo una cosa tan difícil y contranatural como es el despertarse cada dos horas. No, es al revés. Lo que es fácil es lo que el niño tiene tendencia a hacer, que es despertarse cada dos horas. Lo que es difícil es enseñarle a hacer algo artificial, que es dormir toda la noche. Eso sí que es un aprendizaje, una cosa nueva. Es decir, no es que este niño aprende a hacer una cosa nueva, es que el niño deja de hacer una cosa que ya haría. Eso se llama extinción de conducta y se produce por falta de refuerzo positivo. ¿Qué gana el niño cada vez que no vas? No gana nada, no tiene refuerzo, hay una ausencia de refuerzo. Cada vez que no vas, el niño deja de tener refuerzo para seguir despertándose. Hasta que llega un momento en que el niño piensa, bueno “piensa” no es una cosa automática, no es que piense sino que sucede así, una rata no piensa “voy a apretar aquí porque saldrá esto” pero el niño, de alguna manera, llega a la conclusión: “por mucho que llore mis padres no van a venir. Por lo tanto no vale la pena llorar“. El niño sólo llora cuando tiene la esperanza de que tú vayas, sino no va a perder el tiempo. Por tanto, que el niño llore significa que te quiere y que confía en ti. Y que el niño no llore, bueno hay algunos que no lloran porque no lloran, que ellos solitos sin hacerles nada, duermen toda la noche, pues enhorabuena. Nosotros queríamos tener un niño de esos, lo intentamos 3 veces y no nos salió y esto es como la lotería, al que le toca le toca. El niño que no es así espontáneamente, sino que ha aprendido a no llorar toda la noche, lo que ha aprendido es que no puede confiar, que no puede pedir ayuda a nadie. A ver, no sería tan grave como si no recibiese ni de día ni de noche. Evidentemente eso sería peor que peor. El niño que no le hacen caso de noche pero que de día sí le hacen caso, pues está medio bien pero no está tan bien como al que le hacen caso a todas horas. Y eso, ¿en qué se notará a la larga? Pues no lo sabemos, pero a la larga lo que queremos es que nuestro hijo confíe en nosotros. Es decir, tú si tu hijo sale a los 15 años por ahí una noche y alguien le quiere dar unas pastillas, tú quieres que él te lo cuente y que te pregunte qué hace con esas pastillas, si son buenas o malas,… Pues, ¿cómo quieres que a los 15 años te pida ayuda para eso, si a los dos años te ha pedido ayuda simplemente para que vayas a hacerle compañía por la noche y no has querido ir?. De alguna manera, le estamos enseñando a los niños que se las arreglen por sí mismos. 
Pero hay otro curioso tema que dicen, de que el niño se queda fijado en lo último que vio antes de dormirse. Te dicen que si el niño se duerme contigo al lado, como eres lo último que vio, cuando se despierte a media noche y tú no estés, entonces se pondrá a llorar. En cambio, si tú te has ido antes de que se duerma, como no te vio al dormirse, tampoco te dirá que vayas al despertarse. Esto no tiene ningún fundamento científico, se basa simplemente en un pequeño estudio que hicieron en EE.UU. Te dicen que lo que tienes que dejar al lado del niño son cosas que no vayan a desaparecer durante la noche. Es decir, si tú le dejas el chupete, el muñeco,… como no se van a marchar y cuando se despierte lo verá y estará tranquilo y volverá a dormir.
En cambio, si es una cosa que va a desaparecer como la madre, el niño al ver que no está el niño dirá: “antes estaba y ahora no está” y se pondrá a llorar. Suponiendo que eso sea cierto, habría una solución muy fácil y es que la madre se quede toda la noche. La madre en la cuna está “un poco mal” pero el niño en la cama del matrimonio está la mar de a gusto. Sería así de sencillo si eso fuera verdad. Pero es que no es verdad, y sino no hay más que hacer un pequeño experimento, no hace falta ni que lo hagas, imagínatelo, ya verás cómo sale seguro, un experimento mental que le llaman. Imagínate que te quedas a dormir con tu hijo y un osito, a tu marido le sacas porque está de experimentador. En el centro de la cama de matrimonio el niño, a la derecha un osito y a la izquierda tú y os ponéis a dormir. A la una de la madrugada viene tu marido, ahí con la bata blanca porque está de experimentador, y te dice: “eh, ya es la hora despierta”. Entonces, tú te vas y dejas al niño con el osito. Otro día, en cambio lo haces al revés. Viene tu marido a la una de la madrugada, se lleva al osito y tú te quedas. ¿Tú crees que el niño llorará igual en un caso que en otro? Es decir, ¿tú crees que si el niño está con la madre se va a poner a llorar porque ese osito que estaba a la hora de dormir, ya no está? Es decir, incluso la misma manera de hablar ya indica una actitud: “es que es lo último que ve“. No estamos hablando de cosas, estamos hablando de personas. No es lo último que ve, es su MADRE, puñetas, es distinto. No es lo mismo haber visto a tu madre que haber visto a un osito, que haber visto un poster, que haber visto un chupete. No es lo mismo. Y lo importante no es que fuera la última, es decir, que si una noche el niño se queda a dormir con una canguro desconocida que no le ha visto en su vida, pero ella la hace compañía hasta que se duerme y a media noche vuelves tú, te quedas con él y la canguro se va a su casa, ¿qué, a media noche se despierta y se pone a llorar porque le hecha de menos a la canguro? No, estás tu.
 MÁS CLARO???